Este blog es el cuaderno de trabajo de las asignaturas Fundamentos del Arte
Dibujo Artístico y Técnicas Grafico Plásticas
para los alumnos de
2º de Bachillerato de Artes del
I.E.S. Joaquín Araújo de Fuenlabrada.
Profesora: Gema Cano Mercado
Este blog es el cuaderno de trabajo de las asignaturas Dibujo Artístico, Técnicas Grafico Plásticas
Nació en Tomelloso (Ciudad Real), en 1936. Se forma en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, entre 1950 y 1955 donde coincidió con diversos artistas como Enrique Gran, Amalia Avia, y Lucio Muñoz, Francisco López, Julio López con los que conformó lo que se ha venido a llamar Escuela madrileña.
Estuvo becado en Italia donde conoció a los artistas Renacentistas.
En 1957 celebró su primera exposición en el Ateneo de Madrid. Se casa con la artista María Moreno, un pilar fundamental en su vida.
Fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.
En 1990 el director de cine Víctor Erice filmó El sol del membrillo, filme en el que se recoge el proceso creativo del artista mientras pinta un membrillero del patio de su casa.
En 1993 fue elegido académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Ha recibido varios premios como Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1985), Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid (2000), Premio Velázquez de las Artes Plásticas (2006).
Características de su pintura
En los años 50 su obra da un vuelco radical orientándose hacia la precisión realista. Se distancia del hiperrealismo norteamericano mediante la utilización de técnicas y métodos tradicionales y un lirismo intimista.
Temática. Abarca desde vistas madrileñas, retratos de la familia, objetos de uso cotidiano o elementos de la naturaleza.
Utiliza una técnica basada en un proceso largo y minuciosamente elaborado. No hay rastro de pincelada.
La temporalidad y el deterioro de lo material (vestimenta, objetos domésticos, fotos…) son notas que definen su estilo.
Son cuadros de grandes dimensiones.
La luz poética,el realismo mágico, intimista, etc. son rasgos distintivos de Antonio López y de la Escuela de Madrid.
“Desde el 60, pinto directamente del natural, y tengo la sensación de que nunca acabo los cuadros. Trabajo a partir del tema, añadiendo cosas, tratando de profundizar en él, pero el motivo tiene tal grandeza, es tan amplio y cambiante que nunca tengo la sensación de haber llegado hasta el final.” La explicación está en la emoción desde la que nace la obra, y en su relación con el motivo, que explica como un “diálogo con el natural”.
La realidad vista desde un lado cálido, emotivo, no como una imagen fría que se debe reproducir.
Lleva a cabo un minucioso estudio de la forma, de los detalles y una clara intención de plasmar la realidad de la manera más fiel posible.
Temática: panorámicas de Madrid, interiores, objetos domésticos, naturalezas muertas, la figura humana (la familia), flores en la etapa más reciente.
Pintor de Madrid
Está considerado como el pintor que mejor ha reflejado la imagen de la ciudad de Madrid y su periferia, sirviéndonos como un inusitado documento histórico de la transformación de la ciudad.La Gran Vía ha sido quizás el lugar que más le ha fascinado de la ciudad. Se pueden encontrar los lugares exactos desde donde ha pintado esas vistas que han cambiado nuestra propia percepción de esa calle que rompe el centro histórico de la capital para adentrarla en el siglo XX.
Gran Vía. óleo sobre tabla, 90,5 x 93,5 cm
Cronología: 1974-1981
Género : Paisaje
Técnica: óleo sobre tabla
Formato: 93,5 x 90,5 cm
Localización actual: Colección privada
El tema representa un paisaje urbano con gran detallismo de la calle Gran Vía. El pintor elige una hora temprana del verano, como marca el reloj las 6,30. Después de pintar guardaba el cuadro en una entidad bancaria ubicada en dicha vía y reanudaba el trabajo al día siguiente.
Muestra esta vía madrileña con una perspectiva que se inicia desde la calle Alcalá hasta perderse de nuestra vista casi en Callao. La ausencia de peatones y de vehículos CONCEDE EL PROTAGONISMO A LA PROPIA CALLE.
La composición es muy minuciosa, tarda 7 años en realizar el cuadro, con gran detallismo como se observa en los templetes del edificio que hace esquina y en cuyo centro figura la hora. Esto encaja en su concepción del arte para el que el proceso pictórico es de tanta importancia como la obra terminada. Según el propio artista, "una obra nunca se acaba, sino que se llega al límite de las propias posibilidades".
En el cuadro se equilibran los esquemas compositivos: verticales, en edificios, diagonales, horizontales como las cornisas y curvos como en el edificio de la esquina. Dos grandes triángulos contrastan en color y a la vez se armonizan : el de la parte baja de la calle y la parte superior y que se inician cerca del edificio de la Telefónica.
Tiene importancia el dibujo que delimita los contornos de los edificios o las marcas de la circulación.
La luz es de las primeras horas de un día veraniego por su calidez y tonos amarillos e incide en el fondo y en las parte de los edificios orientadas al este dejando al resto de la calle en la ligera claridad de las primeras horas del día.
Los colores varían desde grises, plateados, ocres, amarillos en el fondo y en las zonas altas que empiezan a destacarse según va incidiendo la luz. El cielo es de color marfil para representar el reciente amanecer.
El encuadre es bajo circunstancia que da protagonismo a la vía y a los edificios.
El cuadro tiene efecto de profundidad marcada por el estrechamiento de las líneas de la calle y por el foco de luz amarilla del edificio de la Telefónica que atrae nuestra mirada.
El ritmo se equilibra si por una parte nos lleva hacia el fondo por otra la flecha del sentido de la circulación del primer plano equilibra este movimiento.
Conviene remarcar que es una representación y no una fotografía: no hay circulación, es como un retrato de una calle de la que se ha quitado todo signo de vida ( circulación, transeuntes) representando su esencia, pero en la que muchos nos reconocemos por haber transitado por ella y ser parte de nuestra memoria colectiva.
Madrid desde Torres Blancas.Madrid desde la terraza Lucio.
Retrato de María. Lápiz. 1972. Antonio López
La cena. 1971-1980. Antonio López.
Mujer en la bañera. Antonio LópezLavabo y espejo. Antonio LópezFrigorífico. Antonio LópezFiguras en una casa. Antonio López Escultura
El Hiperrealismo es un movimiento artístico que surge en EEUU, en 1968 como respuesta a la frialdad del minimalismo y del arte conceptual. Alcanza la plenitud en los años 70 pero este estilo pictórico sigue vigente en la actualidad.
A finales de los sesenta, en Estados Unidos un grupo de artistas pintaban con gran realismo objetos y escenas de la vida cotidiana utilizando la fotografía como base para la realización de sus obras. La consagración del movimiento, que hoy conocemos con el nombre de hiperrealismo, tuvo lugar en 1972 en la exposición titulada”Fotorrealismo, cuestionando la realidad”, celebrada en la V Documenta de Kassel.Los grandes maestros norteamericanos de la primera generación fueron Chuck Close, Richard Estes, Robert Cottingham, John Baeder, Robert Bechtle, Tom Blackwell, etc.
Precedentes
El hiperrealismo se desarrolló a partir de dos tradiciones artísticas: la pintura trompe l’oeil o Trampatojo (técnica de engañar al ojo) y la técnica meticulosa de superficies delicadamente acabadas de la pintura flamenca y holandesa desde los siglos XV al XVII. Pintores como Van Eyck o Vermeer han ejercido gran influencia sobre todos ellos, con su observación detallada de la realidad y en los pintores americanos de los años 1930.
Temas
Los temas más empleados son
Los espacios y objetos de la vida cotidiana.
Instantes de realidad congelados en el tiempo.
Paisajes urbanos, escenas banales y artículos de consumo
Fragmentos de la vida cotidiana en los Estados Unidos: Acristalados escaparates, restaurantes de comida rápida, relucientes motocicletas y coches, juguetes de hojalata, pinballs o frascos de especias, caramelos y salsas
Iconos especialmente significativos del hiperrealismo son los vehículos de todo tipo: automóviles, motocicletas, camiones, auto‐caravanas, trenes e incluso avionetas. Los vehículos significan movilidad, libertad y, por tanto, son una parte muy representativa de la sociedad estadounidense y de cómo se ve a sí misma. Además, los materiales utilizados en carrocerías, llantas o parachoques y los reflejos que se producen al recibir la luz les resultan fascinantes.
Estos motivos se captan primero a través de la fotografía y después se trasladan al lienzo mediante un laborioso proceso, utilizando recursos como la proyección de diapositivas o el sistema de trama.
Son obras generalmente de gran formato.
Pintadas con tal precisión, detallismo y exactitud que los lienzos parecen superar la realidad fotográfica.
Usaron la fotografía sin reparos, convirtiéndola así en un instrumento “legítimo”. Considerada como una forma objetiva de documentar el mundo. Partían a veces de fotos de revistas o periódicos pero pronto empezaron a captar ellos mismos las imágenes, una o varias que luego fusionaban en el cuadro. Hoy en día, son los programas informáticos y de arreglo fotográfico lo que les permite llegar hasta la minuciosidad propia de los maestros flamencos.
Los pintores hiperrealistas realizan un trabajo limpio, ya que no dejan marcas de pinceladas sobre el lienzo.
Aplican color por medio de veladuras y empastes con una destreza en el atrapamiento de la luz en el lienzo que permiten apreciar una imagen poética.
Les fascinan las superficies metálicas de cristales y espejos que le permite recrearse en las imágenes deformadas de sus reflejos.
La figura humana es escasa.
Manipulan el encuadre, los colores, luces y reflejos para lograr una nueva realidad pictórica, que el artista la transforma en algo suyo.
Utilizan el óleo, pero también la pintura acrílica por su secado rápido y su limpieza.
Richard Estes,1932
Comienza en Nueva York a trabajar en sus característicos paisajes urbanos en donde los automóviles, la forma de vestir, los carteles publicitarios, el metro, los puentes sobre el Hudson, Central Park y los escaparates representan el ambiente de la "Gran Manzana" y de una época.
Una característica de su pintura es la compleja utilización de las superficies con luz refractada, desde 1967 comenzó a pintarlas, y desde entonces le han acompañado en sus obras, edificios reflejados en estructuras cristalinas y lisas como los escaparates, ventanales, cabinas telefónicas, capó de un coche o al paso de un autobús. También reproduce reflejos deformados y a veces difuminados en superficies no lisas y uniformes como son las olas de agua en movimiento.
Richard Estes. Cabinas telefónicas, 1967-68
El efecto ilusionista de las composiciones de Estes sugiere que han sido copiadas directamente de una fotografía, pero realmente éstas surgen de la combinación de varias tomas fotográficas que él mismo realiza in situ, pero que no le interesa copiar de forma literal, sino manipularlas y reconstruirlas para crear una imagen que, aunque sea científicamente incorrecta, parezca real al ojo humano; una imagen realista pero que no se corresponde en luz, color o elementos casuales a ningún momento determinado.
Richard Estes. En el Ferry de Staten Island mirando hacia Manhattan (L'Embarquement Pour Cythere), 1989. Óleo sobre lienzo 100.3 x 185.4 cm.
Paisaje urbano. Richard Estes Chuck Close,1940
Pinta sus famosos retratos poniendo una malla sobre la foto y sobre el lienzo y copia celda por celda. Sus primeras herramientas para ello incluían un pulverizador, retazos de tela, cuchillas, y una goma de borrar montada sobre una máquina taladradora. Su primer gran cuadro con este método fue su Gran Autorretrato, una ampliación de su cara en blanco y negro sobre un lienzo de 2.73 x 2.12 m realizado durante cuatro meses en 1968.
Produjo otros siete retratos en blanco y negro durante este periodo. Se dice que utilizó pintura tan diluida en el pulverizador que los ocho cuadros se realizaron con un único tubo de acrílico negro.
Los retratos de Close son gigantescos, son rostros que miran al espectador sin ningún tipo de emoción ni movimiento. Vistos desde cierta distancia poseen una gran veracidad fotográfica, pero de cerca se llenan de incontables marcas. Desde los años 70 empezó a incluir toda la paleta de colores.
El expresionismo abstracto es un movimiento que nace en Estados Unidos hacia 1947, fecha en la que la mayor parte de los artistas más importantes de esta corriente se apartan del lenguaje figurativo y crean un nuevo estilo en donde se fusionan abstracción y surrealismo. De éste, toman el automatismo, además de experimentar con nuevas técnicas practican un arte marcadamente individualizado en el que prima la expresión de la personalidad del artista.
La época de mayor auge de este movimiento coincide con el momento en que el arte americano logra alcanzar su propia identidad y desvincularse de la influencia del arte europeo. La presencia de importantes artistas de las vanguardias europeas en Nueva York tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, y en especial la del grupo surrealista en pleno determina e influye de manera decisiva en el nacimiento de esta nueva corriente.
En el expresionismo abstracto se pueden distinguir dos grandes vías:
La gestual o pintura de acción (action painting)
La pintura de superficie-color (color fiel-painting).
En la pintura de acción encontramos artistas como Pollock, de Kooning, Kline, Motherwell, Gorky y Hoffmann. Estos artistas conciben la creación pictórica como un verdadero ritual y utilizan la pintura para dar rienda suelta a sus estados de ánimo. La pintura de superficie-color centra su interés en las diferentes posibilidades de ciertas yuxtaposiciones cromáticas y en la combinación de colores en superficies generalmente de grandes dimensiones. Mark Rothko, Clifford Still y Barnett Newman aparecen vinculados a esta vía.”
Pueden señalarse como características formales de este estilo.
Preferencia por los grandes formatos. Trabajaban normalmente con óleo sobre lienzo.
Generalmente son abstractos en el sentido de que eliminan la figuración. No obstante, hay excepciones y algunos emplean trazos figurativos, apareciendo figuras reconocibles, como ocurre con las Mujeres de Willem de Kooning.
El espacio pictórico se trata con frontalidad y no hay jerarquía entre las distintas partes de la tela.
El cromatismo suele ser muy limitado: blanco y negro, así como los colores primarios: magenta, amarillo y cian.
Algunos pintores expresionistas que redujeron la obra a prácticamente un solo color, estaban ya anticipando el arte minimal.
Este tipo de cuadros, con violentos trazos de color en grandes formatos, presenta como rasgos distintivos la angustia y el conflicto.
La figura más representante de esta corriente artística es Jackson Pollock.
Jackson Pollock
Estados Unidos, 1912–1956
Hizo del action painting una manera de expresión libre, rompiendo con el típico arte de usar lápiz, de usar sólo el pincel para retocar y pintar de forma perfecta. Él nos hace ver por medio de sus obras esa libertad de expresar esa emoción de caos, de desorden, de una mezcla de muchas inquietudes.
Jackson Pollock nació el 28 de enero de 1912, en el estado de Wyoming y estudió en la Art Students League de Nueva York junto a Thomas Hart Bent.
En sus primeros años de creación resaltaba el estilo naturalista y la representación de típicas escenas estadounidenses de forma realista.
En 1936 vive su primer experimento pictórico en el taller del muralista mexicano David Alfaro Siqueiros en Nueva York, donde aprende a usar la bomba de aire y el aerógrafo como herramientas, así como pigmentos sintéticos industriales.
Influido por el surrealismo, el artista adopta un estilo más libre y abstracto y en 1943 logra exponer su primera muestra en la galería Art of this Century de la Gran Manzana.
A partir de 1947 la obra de Pollock evoluciona hacia el expresionismo abstracto, desarrollando la técnica de la action-painting o dripping, consistente en derramar, dejar gotear o lanzar pintura sobre enormes lienzos sin tensar en el piso.
Para 1949 el trabajo de Pollock está en su máximo apogeo e incluso cuenta con el mecenazgo de Peggy Guggenheim. Por aquellos años Peggy ayudaba al gobierno norteamericano a posicionar a Nueva York como el nuevo centro artístico del mundo, destronando a París. Para cumplir con ese plan, los Estados Unidos necesitaba de artistas novedosos y Pollock les vino como anillo al dedo.
El artista decide entonces numerar sus obras en vez de ponerles un título descriptivo.
Un año después Pollock transforma su estilo una vez más, al retomar la figuración en blanco y negro dentro de un estilo muy virtuosista.
El pintor perdió la vida el 11 de agosto de 1956 en un grave accidente automovilístico en Springs, Nueva York.
Dripping
Pollock en su estudio. Técnica actio-painting por Joe Fig
Dentro de la corriente de Action Painting, Pollock utilizará la técnica del Dripping, salpicando de forma espontánea y energética la pintura encima de un lienzo.
El artista ponía el lienzo sobre el que iba a pintar –una tela grande, de unos dos, tres o cuatro metros de largo– sobre el piso; y después iba caminando y saltando a su alrededor, tirando pintura como quien tira chorreaduras o manguerazos, usando para eso pinceles y latas agujereadas. Las pintaba desde sus cuatros costados, a las obras, Pollock; por eso ellas no tenían ni derecho ni revés hasta el final. Y el estado en el que él realizaba esos trabajos era de mucha concentración, como de trance fluido, porque durante el proceso el pintor tenía que liberarse, soltar. “Cuando estás trabajando y dejas de lado tu inconsciente”, decía Pollock, “emergen figuras limitadas”. Para salirse de esa limitación, el pintor tenía que chorrear la tela como si el propio inconsciente estuviera fuera de su cuerpo.
Esta forma de pintar se realiza mediante un movimiento semiautomático que sólo está regido por el azar y así, se convierte el espacio en acción. Las reglas y normas de estética que normalmente se deben seguir para realizar una obra se han dejado de lado esto permite la creación cien por ciento propia, por lo tanto, esto es una oposición al artista intelectual porque, no representa ni expresa ninguna realidad. Esta corriente permite la libre expresión del artista como por ejemplo la tensión.
Nada de perspectiva, de figuración académica ni de escalas cromáticas. Muy por el contrario, en sus obras todo es casualidad, destino, aparente caos y una estructura de pensamiento super-compleja. “Mis pinturas son formas de llegar a una declaración”, decía.
“Los colores que emplea son los que fabrica la industria, esmaltes sintéticos, pinturas metalizadas... Pollock los utiliza como materia viva que fluye en forma de pequeños hilos, regueros, manchas y gotas coaguladas, rompiéndose en mil salpicaduras…. Utilizando un bote agujereado donde se vierte la pintura, o un simple palo goteando, no se sitúa ante la tela, sino que dispuesta en el suelo, gira entorno a ella, se excita con los colores y traslada a sus movimientos con la materia esa excitación hasta que la pintura le impone su ritmo, transformando los sentimientos del artista en acción visible mas allá de los limites del soporte.
Además el Action Paiting se caracteriza por tener una ausencia de toda relación con lo objetivo. Un rechazo de todo convencionalismo estético. Una expresión libre y subjetiva del inconsciente. También por tener una ejecución totalmente espontánea. Tiene una valoración de lo accidental y explotación del azar como recurso operativo. Una intensidad de propósito: lo que importa es el proceso o acto de pintar más que el contenido. Un predominio del trazo gestual en expresiones de gran virulencia y dinamismo. Y por último el empleo de manchas y líneas con ritmo.
Rompió las convenciones pictóricas al pintar sus grandes lienzos (2, 3 ó 4 metros) en el suelo para que su pintura gestual fuera más sencilla y le permitiera moverse libremente, trasladando lo vertical del cuadro a lo horizontal del suelo.
El dripping painting o chorreado era la técnica que este artista empleaba para pintar. En ella, el tipo ponía el lienzo sobre el que iba a pintar sobre el piso; y después iba caminando y saltando a su alrededor, tirando pintura como quien tira chorreaduras o manguerazos, usando para eso pinceles (utilizaba palos o pinceles endurecidos para hacer que la pintura chorreara sobre ellos) y latas agujereadas. Con esto el artista se preocupaba no por representar objetos o ideas, sino por el movimiento que el creaba sobre el lienzo, lo que le daba un elemento de gestualidad y de corporeidad a su pintura.
Este involucrar el cuerpo dentro de la pintura se le llamó action painting o pintura de acción, un tipo de pintura que se realiza en el momento y que se funde con el performance al utilizar el cuerpo y al lienzo como soporte, y sobre todo por la inmediatez de la acción.
Utilizó el esmalte sintético.
Aunque pareciera que Pollock hacía todo al azar, realmente era muy consciente de los balances de color, las cantidades de chorreado en cada sección del cuadro y la composiciones de este, por lo que este artista sí cuidaba los detalles de sus pinturas. Incluso llegaba a utilizar jeringas para dar otros efectos a sus composiciones.
Nada de perspectiva, de figuración académica ni de escalas cromáticas. Todo parece dejarlo a un aparente caos.
Pintaba con gran tensión para que fluyera el inconsciente.
OBRAS: Mural
Mural, 1943. Óleo y caseína sobre lienzo. 243,21 x 603,25 cm
Mural fue un encargo personal de la coleccionista y mecenas de arte Peggy Guggenheim, que había fichado a Pollock. Corre la leyenda que lo pintó en una noche. Aquí comenzó el expresionismo abstracto y accion painting.
Mural resume las influencias artísticas que habían empapado a Pollock desde sus inicios: el interés por los grandes muralistas mexicanos, como David A. Siqueiros, José C. Orozco y Diego Rivera, al que tuvo la oportunidad de ver pintar el mural para el Rockefeller Center de Nueva York; y también la honda impresión que le causó el Guernica, que pudo contemplar en 1939, primero en la galería Valentine y luego en la retrospectiva del MOMA sobre Picasso, también admiraba a Miró y El Greco.
Ritmo de otoño
Una de las pinturas más características del periodo de goteo de Pollock. En torno a 1950 Jackson Pollock estaba en uno de sus mejores momentos creativos y de éxito de crítica. En esa época se encerraba en su estudio y, cigarrillo tras cigarrillo, dejaba caer la pintura en el lienzo, salpicándolo todo en trance, y escuchando su música preferida: bebop. En ese periodo experimental el artista creó cuadros como este, donde vemos una pintura caótica en negro, blanco y marrón, que carece de un punto focal, lo que hace que cada parte sea igualmente significativa. Más o menos como la música de uno de los máximos representantes del movimiento jazzistico que le gustaba a Pollock: el músico Charlie Parker, que con su saxofón también hacía gotear notas musicales a chorretones, improvisando delirantes e hipnóticas melodías y ritmos. Lee Krasner, la esposa de Pollock afirmó que su marido nunca tuvo aptitudes para la música pero tenía una enorme colección de vinilos de jazz, entre los que destacaban los de Parker.
Con su bebpop, Charlie “Bird” Parker hizo avanzar de manera estratosférica el jazz, dejando muy atrás lo que se había hecho hasta entonces, ya que las grandes orquestas estaban de capa caída por la dificultad de mantener tantos músicos tras la guerra. Con la libertad que daba estar en pequeños conjuntos y una actitud totalmente radical, Bird tocaba a un ritmo furioso y llenaba sus solos con tantas ideas armónicas y melódicas de las que era capaz. Podemos apostar que Pollock pintó su Ritmo de otoño (título evidentemente musical que se iba a llamar en un principio Number 30) con algún fragmento de la música de otro planeta de Parker sonando a todo volumen. Además no es para nada descabellado relacionar a estos dos artistas. Ambos muertos jóvenes (el pintor a los 44, el músico a los 34), ambos adictos al alcohol y la heroína respectivamente (y muchos que opinan que eso influyó positivamente en sus obras), ambos innovadores indiscutibles en sus respectivas disciplinas siempre desde el estudio pormenorizado de los clásicos y también de sus contemporáneos.
Representante del expresionismo abstracto americano, Willem de Kooning trascendió con su pintura gestual los límites entre abstracción y figuración, lo que le convirtió en una influyente figura del arte de la segunda mitad del siglo XX. Se formó en la Academie van Beeldende Kunsten de Rotterdam, su ciudad natal, trabajó en una empresa de decoración y publicidad y viajó por los Países Bajos y Bélgica antes de llegar a Estados Unidos, como polizón, en 1926. En 1927 se instaló en Nueva York y pronto conoció a John Graham, Stuart Davis y Arshile Gorky. En 1936 la Works Progress Administration le contrató en su división de pintura y fue sólo entonces cuando pudo dedicarse en exclusiva a pintar.
De los bodegones abstractos y la representación de figuras masculinas, a partir de 1938, fecha en que conoció a su futura esposa, la pintora Elaine Fried, pasó a representar a la mujer como tema fundamental de su obra.
Estas figuras femeninas permiten ver la progresiva evolución de la obra De Kooning que, desde finales de la década de 1930, se había vuelto más biomórfica influida por la obra de Miró, Arp y Picasso.
Esas primeras mujeres estaban formadas de planos irregulares cada vez más fragmentados, mientras que el fondo que las circundaba era geométrico. El carácter inacabado de estas obras y su fuerte grafismo nos hablan de la influencia que el surrealismo tenía en este momento en De Kooning.
Su estilo, tanto el abstracto como el figurativo (por el que fue muy criticado por sus colegas), fue construído mediante gestos pictóricos valientes, a veces directamente agresivos. Y pese a lo que pueda parecer, su obra no es para nada precipitada. De Kooning se pasaba meses con alguno de sus cuadros, muchos de los cuales quedaban inacabados.
Durante la década de 1940 participó en numerosas exposiciones colectivas con otros artistas de la Escuela de Nueva York y en 1948 la Egan Gallery celebró la primera muestra individual de su obra. A comienzos de la década de 1950 comenzó otra serie de mujeres de grandes dimensiones que causaron un gran revuelo al ser expuestas en la Sydney Janis Gallery en 1953: por un lado se las consideraba perversas y sexistas y por otro se criticaba la tendencia figurativa que De Kooning nunca llegó a abandonar. Poco a poco, a partir de 1955, las mujeres de sus obras se fueron fundiendo con el paisaje que las rodeaba hasta llegar a la serie de Paisajes urbanos abstractos.
Mujer y bicicleta, Willem de Kooning
(1953)
Woman I
MARK ROTHKO
Estados Unidos, 1903–1970
Fue junto a Pollock el máximo representante de la abstracción americana. Con su pintura quiso conseguir una ambiciosa utopía: expresar las más básicas emociones universales. Y para muchos lo consiguió.
Markus Rothkovitz nació en Rusia. De familia evidentemente judía, emigró a Oregón en 1910, probablemente huyendo del antisemitismo por el que tantos cerebros escaparon.
Estudió arte en los años 20, pero se consideraba un autodidacta. Cultivó antes de la Segunda Gran Guerra la figuración expresionista y se empapó del espíritu de las vanguardias que veía en las exposiciones organizadas por el MoMA.
Sus contemporáneos como Willem de Kooning o Jackson Pollock desarrollaron el Expresionismo Abstracto a partir de su particular action painting. Sin embargo, Mark Rothko lo hizo a través de sus campos de color, como él mismo los llamaba. Se trata de sensaciones cromáticas con los que pretendía generar una luz interna en el cuadro, un efecto que él admiraba en pintores antiguos como el barroco Rembrandt o el romántico Turner.
Los cuadros de Rothko no hablan al intelecto, sino a los sentimientos. Su finalidad es provocar sensaciones en el espectador. Sus obras más conocidas, pintadas sobre lienzos enormes, están formadas por bloques de color rectangulares que parecen flotar sobre un fondo liso. Esta técnica recibió el nombre de color field painting (pintura de campos de color). Los contornos de Rothko suelen estar difuminados, para permitir que nuestra vista pueda desplazarse suavemente, sin rupturas ópticas, de un color a otro.
De entre todos los colores, Rothko sentía pasión por el rojo y su cientos de tonalidades. El rojo tiene una relación dramática con el fuego, la sangre, algo que lo vincula con rituales de vida y muerte. Y es que este pintor fue sobre todo un místico.
A partir de ahí, Mark Rothko se convertiría en una institución del arte americano. Protegido de Peggy Guggenheim, sus éxitos serán notables. Pero a finales de los 60, en medio de una crisis depresiva, y tras pintar su serie de obras con acrílico negro, se acabaría suicidando.
Mark Rothko, Naranja y amarillo (1956), Albright-Knox Art Gallery, Buffalo.
Mark Rothko, Nº 14 (1961), San Francisco Museum of Modern Art (SFMOMA)
Mark Rothko, Sin título (verde sobre morado) (1961), Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
Mark Rothko, Sin título (1953), National Gallery of Art, Washington
Mark Rothko, Centro blanco (1950), colección particular
Casa de Kauffman o de la Cascada. Frank Lloyd Wrigth
Arquitectura organicista
Los regímenes totalitarios y el estallido de la II Guerra Mundial suponen una crisis en el sistema constructivo y se detiene la actividad constructora.
En EEUU se va a originar una arquitectura totalmente nueva, confluyen aquí experiencias propias y la llegada de arquitectos europeos que huyen de la Guerra.
Esta nueva arquitectura es el organicismo y toma al hombre como referencia, pero no para ordenar medidas (como Le Corbusier) sino para hacerle más agradable y cálido el ambiente.
El funcionalismo había desembocado en algo frío, en una rigidez geométrica y en una fría lógica.
El organicismo pretende devolver al hombre un espacio habitable agradable.
Para ello se estudia la utilización de materiales que produzcan sensaciones acogedoras: madera antes que piedra; hay una preocupación por la acústica; se estudia la combinación de colores; el hogar debe estar provisto de todo tipo de comodidades: TV… y, en la medida de lo posible, debe estar integrado en la naturaleza.
FRANK LLOYD WRIGHT
Es el arquitecto americano más importante y creativo de este siglo. El mejor representante de la arquitectura organicista. Se formó con Sullivan y la Escuela de Chicago. Abandonó pronto el Racionalismo y es entonces cuando construye viviendas individuales y no grandes rascacielos.
La base de su pensamiento arquitectónico es el amor a la vida, por eso, el edificio debe nacer desde el mismo suelo y debe ir acorde con la personalidad del dueño. Deben ser edificios cómodos y en sintonía con la naturaleza por ello cuida todos los detalles:
Le influyen las casas japonesas, país donde vivió una temporada,el arte precolombino y algunos aspectos del arte europeo.
Su construcción se proyecta de dentro hacia afuera.
Respeta las desigualdades del terreno y se impone la asimetría. Como se observa en la Casa de la Cascada.
Utiliza materiales en estado puro: madera, ladrillos toscos…
Emplea una Iluminación indirecta, se debe reflejar en el suelo (acogedora).
La calefacción, que debe calentar los pies (la zona más sensible) y dejar despejada la cabeza, por eso utiliza una calefacción que calienta el pavimento (como el hipocaustum romano) o bien la chimenea, las llamas calientan psicológicamente.
Su obra más famosa es la Casa de la Cascada (Falling Water o Casa Kauffmann) encargada por Edgar Kaufmann, un comerciante de Pittsburg, en 1935 y se termina en 1937.
En ella vemos cómo los volúmenes nacen del interior y determinan el aspecto exterior.
Se construyó sobre una cascada colocando grandes planchas horizontales de hormigón y paredes de piedra y de cristal en tres alturas o plataformas que se abren hacia la naturaleza circundante.
Wright sacó el máximo partido a los nuevos materiales y de las innovaciones técnicas del momento, cuando se iban a retirar los andamios hubo protestas por parte de los obreros porque veían que el edificio se hundiría, cosa que, evidentemente, no sucedió.
La integración del hombre en la naturaleza no podía ser más completa con esta nueva obra. La obra de Wright tras la II Guerra Mundial.
La evolución del autor le lleva a la utilización de líneas curvas que sustituyen a las rectas de su etapa anterior.
Su obra más representativa de este momento y la más famosa de su carrera es el Museo Solomon Guggenheim de Nueva York, construido en 1959.
Es un museo creado expresamente para ver las obras de arte.
El espectador por un ascensor sube a la zona más elevada y a través de una rampa va bajando contemplando las obras. La iluminación se produce a través de una cúpula central de cristal. La calefacción es de pavimento.
El interior nos recuerda el esqueleto de un organismo vivo, el exterior la coraza de algún animal. Con todo, fue una obra muy polémica.
Construida en 1929 en Poissy, a las afueras de París, Villa Saboya es una de las contribuciones más importantes a la arquitectura del siglo XX. Es una moderna casa de campo representativa de la arquitectura Funcional o Racionalista y concebida como una entidad mecanizada acorde con la era industrial.
Le Corbusier es famoso por proclamar “La casa es una maquina de vivir”.
Planifica, Ville Saboya según los cinco principios que toda construcción contemporánea debe tener para ser perfecta.
Los «pilotis»
El techo-jardín
La planta libre
La ventana corrida
La fachada libre: (liberada de elementos estructurales/ todos los lados igual de importantes)
OTROS PROYECTOS
Diecisiete proyectos diseñados por Le Corbusier, y repartidos en siete países del mundo (incluyendo Argentina), fueron incorporados por la UNESCO a la lista de Patrimonio de la Humanidad. Esta designación ayudará a la protección y conservación de las obras para las futuras generaciones, debido a su especial valor cultural o físico. Web Plataforma de Arquitectura